- Buen pito.
- Buenos frenos.
- Buena suerte.
Buen pito porque cada vehículo en la India va todo el rato pitando de forma insana. Cuando llegas todo es ruido. Y piensas: "¿Por qué pitan todo el rato? ¡Es de locura!"
Y fijaros que no he dicho un buen espejo o buenos intermitentes... no... un buen pito. Porque en la India el pito sustituye a los intermitentes que nadie usa. También sustituye a los espejos porque nadie mira antes de maniobrar, en serio lo digo. Solo pitan.
Y es que el pito es comunicación.
Según va pasando el tiempo, empiezas a entender que el que pita está diciendo muchas cosas.
- El que adelanta avisa al resto "ojo que voy".
- El que viene más rápido te avisa de "que te apartes".
- El que está circulando simplemente recuerda a los que están a su alrededor "ojo que estoy aquí".
- El que se incorpora a una carretera "hazme hueco".
- El que esquiva a una vaca (o perro, o mono, o peatón) "que va a pasar cerca".
- El que se atasca y pita dice al resto "muévete".
Y el que escucha el pito lo entiende. Porque si hablas un idioma, la comunicación es fácil. Pero si no, solo te suena a ruido sin sentido.
Pero claro, por muy bien que hables un idioma, los malentendidos ocurren. Y ahí es cuando aparece la segunda cosa que hace falta para viajar en coche por la India: unos buenos frenos.
Si lo anterior falla, nos queda la buena suerte.
Ranjeet sabe de lo que habla. Pero ¿quién es Ranjeet? Pues ha sido nuestro conductor durante el viaje por Rajasthan. Gran conductor y mejor persona. 14 días, más de 2000 km de ruta: Delhi, Mandawa, Bikaner, Jaisalmer, Desierto del Thar, Jodhpur, Udaipur, Pushkar y Jaipur. Lugares increíbles, cada uno de los cuales merecería una entrada en este blog.
En realidad Ranjeet, guiado por su humildad, omitía un detalle importante. Para viajar por la India hacen falta un buen pito, unos buenos frenos y una buena dosis de suerte. Pero si en última instancia no quieres depender de la suerte lo que necesitas es un buen conductor.
Viaje con conductor. Consejos, itinerario y experiencia.


